España – China ¿una relación privilegiada? Oct20

España – China ¿una relación privilegiada?

Autor: Marcelo Muñoz, Presidente de Cátedra China y decano de los empresarios españoles en China

Nuestros Premios Cátedra China, este año celebramos los III, vienen siendo un exponente de la relación España-China, y un cierto barómetro de la calidad y riqueza de esta relación.

Este año se ha expresado en ellos la solidez y continuidad de la relación comercial, en la persona de Javier Serra, con sus doce años como Consejero Comercial en Pekin; en la empresaria y diseñadora Paloma Sánchez, por su creatividad; en la Cámara de Comercio e inversión de China en España-CCINCE, por la potencia de sus empresas en España; en relación con el intercambio cultural, por la labor de difusión de la cultura china en la Fundación Instituto Confucio de Barcelona; la calidad profesional de la Doctora Alicia Relinque como experta en literatura clásica china; y en el Premio de honor al Dr. Dong Yansheng, gran hispanista, traductor de El Quijote.

En el último año han aumentado notablemente las exportaciones españolas, las inversiones chinas en España y el número de turistas chinos que nos visitan. Y, antes de acabar el año, el Presidente del Gobierno visitará China y el Primer Ministro chino, esperamos, visitará España.

China, en este mismo período, ha consolidado su protagonismo global, refrendando su compromiso por un nuevo orden mundial con la defensa de la globalización, el libre comercio y contra el Cambio Climático, en la Cumbre del G-20, la Cumbre del Clima, el Foro de Davos, la Cumbre de los Brics y el Foro Asiático Boao.

La percepción de este peso global de China que se tiene en España también ha crecido y llega ya no sólo al ámbito académico, cultural empresarial, económico y mediático, sino también al ámbito político: algunos Partidos están asumiendo que la globalización debe ser el marco en que sitúen sus programas y que China ocupa un lugar importante en ella y nos afecta para nuestro desarrollo como país.

Contamos con el acuerdo estratégico que China firmó con España en 2005, y que el Presidente Xi Jinping nos “recordó” en la Cumbre del G-20 en Hangzhou, en julio pasado, y que fortalece las buenas relaciones entre nuestros dos países.

Nos congratulamos por todo ello, como base para mejorar y ampliar esas relaciones. Y apuntamos varios objetivos muy alcanzables, sin necesidad de grandes presupuestos, simplemente con la voluntad política decidida de trabajar por ellos con creatividad y continuidad, a corto y medio plazo.

Creo urgente, que los Partidos Políticos incluyan en sus programas las relaciones con China, como objetivo prioritario, e inicien un diálogo sistemático con el Partido Comunista China, para debatir los graves problemas con que nos enfrentamos todos en este siglo y posibles soluciones que cada uno aporta, dejando aparte las descalificaciones y desentendimientos.

A nivel mediático, es hora de superar la tendencia -voluntaria o impuesta por el pensamiento occidental dominante- a informaciones exclusivamente negativas o descontextualizadas.

A nivel académico, son muchos los masters, seminarios, conferencias y debates que ya se realizan sobre China: habrá que impulsar su proliferación, atraer a un mayor número de estudiantes chinos a nuestras Universidades y Escuelas de Negocios (sólo un 5% de los chinos que estudian fuera de China lo hacen en España) y aumentar el número de estudiantes del idioma chino (hoy sólo un 0,1% de los que lo estudian fuera de China).

A nivel empresarial nos satisface los recientes avances en exportación, en cifras absolutas y porcentuales, pero en términos relativos, hay que superar el retroceso de los últimos decenios (hemos pasado del 0,5% en los 90, al 0.2 % en 2016, del total importaciones chinas: el comercio chino va más deprisa).

El número de turistas chinos que nos visitan crece a buen ritmo (un 15% anual), pero España como, potencia turística con gran oferta de turismo cultural, sanitario, de inversiones, enológico… puede aspirar, con poco esfuerzo y más iniciativa, a los 20 millones en 2020! frente al menos de medio millón en 2016.

Y las inversiones chinas en España son de una potencialidad casi ilimitada: casi 200.000 millones/año hasta 2020…y luego más.

Podemos enumerar otros aspectos y sectores en los que el intercambio España-China puede multiplicarse: todos van a necesitar que los Partidos, las Universidades, los Medios, las organizaciones empresariales… conozcan y valoren, con crítica, pero sin prejuicios, lo mucho que China nos puede aportar.

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